Educación y Pandemia
En México la pandemia se impone sobre una realidad educativa altamente desigual, en la que los grupos poblacionales menos beneficiados por la educación se identifican claramente: hijos e hijas de familias en condiciones de pobreza; niños, niñas y jóvenes rurales; niños, niñas y jóvenes indígenas, sobre todo los hablantes de lengua indígena; hijos e hijas de jornaleros agrícolas migrantes; niñas, niños y jóvenes trabajadores, y niños, niñas y jóvenes con alguna discapacidad.
La educación a distancia, sobre todo cuando se lleva a cabo por medios no interactivos, uniformiza el contenido y el ritmo de la enseñanza, que se impone sobre una realidad claramente diversa y heterogénea. El resultado es que se excluye a muchos de seguir el proceso y lograr aprendizajes. Esto afecta especialmente el desarrollo de habilidades, como de cálculo y de lectura y escritura,
La crisis que estamos viviendo debiera ser ocasión para plantearnos una política educativa distinta, que comenzara por resarcir diferencialmente los estragos de la pandemia, que previera la recuperación de los desertores, que atendiera prioritariamente con mayores y mejores recursos, materiales y humanos, y con una atención diversa e integral, a quienes se encuentran en las condiciones más difíciles y para quienes la escuela es la única fuente de aprendizajes escolares.
Fragmento tomado:
http://revistas.ibero.mx/ibero/uploads/volumenes/55/pdf/educacion-y-pandemia.pdf
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ResponderEliminarLa educación virtual en tiempos de pandemia, ofrece el soporte para dar continuidad a los procesos educativos; así como también, permite desarrollar, construir, interactuar y socializar el conocimiento a partir del intercambio de saberes, experiencias e ideas de los actores, y que puede asumirse en todos los niveles académicos. Asimismo, los entornos virtuales en época de aislamiento, resultan eficaces en el marco didáctico, pues, se implementan con recursos variados y muy ricos que responden a las diferentes necesidades, ritmos y estilos de aprendizaje de los estudiantes. Del mismo modo ofrecen diversos formatos de aprendizaje interactivo logrando el desarrollo de la autonomía y trabajo colaborativo.
ResponderEliminarTambién constatamos en los estudios que este contexto constituye un punto de encuentro de la tecnología digital y los medios tradicionales de comunicación como la radio y la televisión como canales de aprendizaje para dar continuidad a los procesos educativos y evitar la exclusión; así como también, la implementación de mecanismos de acción por parte de los estados para el seguimiento de cada uno de los estudiantes y sus posibles problemas, la dotación de materiales escolares, la planificación semanal de cada área o curso en una visión global a través de las plataformas virtuales, las constantes reuniones entre el equipo docente con la dirección de la instituciones educativas para una coordinación efectiva, han sido algunos de los aspectos que han permitido la inclusión de todos en el quehacer educativo.
No cabe duda que la crisis generada en la educación por la COVID-19, será el punto de quiebre que los sistemas educativos necesitaban para replantear los modos de gestionar los aprendizajes desde una mirada retrospectiva reflexiva, auténtica y transparente para asumir y comprender los errores y omisiones y continuar con una perspectiva clara, abierta, inclusiva, reconstructora no reparadora, de soporte no de asistencialismo para establecer el marco legal, social, tecnológico, didáctico, arquitectónico en búsqueda de un servicio educativo compacto y no fragmentado, con una estructura y trama educativa que favorezca la cohesión interna, de contextos y entornos con cercanía de servicios, que propicie el encuentro de actividades de los miembros de la comunidad educativa hacia el desarrollo de la convivencia armónica para hacer sostenible la educación que reclaman las llamadas generaciones Z y alfa.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1990-86442021000300166