DISCIPLINAS FILOSOFICAS
DISICIPLINAS FILOSOFICAS Las disciplinas filosóficas son aquellas actividades intelectuales que nos muestran las formas que puede adoptar la filosofía , que son muchas. Y es que desde que aparecieron los primeros filósofos hace miles de años, son muchos los ámbitos de reflexión e investigación que han abordado, y algunos de ellos son muy diferentes entre sí, por lo que pueden ser clasificados en categorías diferentes. Así pues, podemos entender las disciplinas filosóficas como los diferentes puntos de partida desde los cuales nos podemos hacer preguntas e intentar responderlas según la naturaleza de estas incógnitas. Cada una de ellas pretende dar respuesta a preguntas o problemas específicos, y presenta unas características concretas; además, su objeto de estudio varía. En este artículo veremos cuáles son las principales disciplinas filosóficas, y en qué temáticas se sumerge cada una de ellas. 1. Lógica La primera de las disciplinas filosóficas que vamos a comen...
Orientación Académica
ResponderEliminarCómo influyen las emociones en el aprendizaje
Orientación Académica
En las últimas décadas, diversas investigaciones en neurociencia han demostrado el éxito de determinadas estrategias para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Uno de los expertos de nuestro país que más ha investigado estos procesos y, concretamente, el papel que juegan las emociones en el aprendizaje, es Rafael Bisquerra Alzina, presidente de la Red Internacional de Educación Emocional y Bienestar (RIEEB) y director del Posgrado en Educación Emocional y Bienestar y del Posgrado en Inteligencia Emocional en las Organizaciones de la Universitat de Barcelona.
En esta sección, tenemos el privilegio de contar con aportaciones realizadas expresamente por el autor con el fin de insistir la importancia de las emociones en el aprendizaje y ofrecer algunas recomendaciones para estudiar mejor.
Qué papel tienen las emociones en el aprendizaje
Las investigaciones sobre los procesos de aprendizaje apuntan que la emoción y la cognición son inseparables. Este vínculo se establece por múltiples razones, entre ellas, porque las emociones influyen en la capacidad de razonamiento, la memoria, la toma de decisiones y la actitud para aprender. Por ello, se considera que las emociones forman parte del proceso de aprendizaje.
De acuerdo con Bisquerra, "aprendemos aquello que realmente queremos aprender. Las personas quieren aprender aquello que es importante para ellas, para su vida y para su supervivencia. Y como todo no cabe en el cerebro, aquello que consideramos no importante, no nos interesa y lo olvidamos".
De todo ello se deriva la siguiente conclusión: "emoción y motivación son anverso y reverso de la misma moneda". La motivación puede surgir principalmente del valor que le atribuyas a aprender algo, ya sea por el placer de aprenderlo (intrínseco) o por la utilidad que tiene para alcanzar otros objetivos (extrínseco).
Estar motivado implica dedicar más atención, tiempo y esfuerzo a algo y, en consecuencia, aprenderlo mejor. Así pues, se podría decir que la emoción dirige nuestra atención que, a su vez, permite una mejor focalización para adquirir y consolidar los aprendizajes en la memoria.